jueves, 10 de septiembre de 2009

Emigración árabe en Chile: Identidad y escritura testimonial en Memorias de un emigrante de Benedicto Chuaqui

Monumento al Inmigrante en Santiago de Chile. Ubicado en Avenida Recoleta, entre Dardignac y Bellavista, Comuna de Recoleta, barrio Patronato. Obra del escultor chileno Enrique Villalobos Sandoval.

Por Maritza Requena

El objetivo del presente artículo es analizar la representación de la experiencia de la emigración árabe en Chile –considerando el viaje, la llegada y el proceso de integración a la sociedad chilena– en la narrativa de Benedicto Chuaqui[i] (1985-1970), escritor de origen sirio. Dicho tema está estrechamente vinculado con el problema de la identidad latinoamericana y el mestizaje o fusión de diversas culturas, por lo tanto, será necesario abordar la relación entre el acto de escritura y la formación de una identidad latinoamericana heterogénea. Se intentará plantear que la identidad se consolida a través de la situación de escritura de las memorias de un emigrante árabe que ha logrado instalarse en Chile, considerando las características de la memoria como género testimonial.

Literatura Árabe de Emigración

¿Qué factores influyeron en el masivo traslado que efectuaron algunos árabes a América durante los siglos XIX y XX? Principalmente, las condiciones sociopolíticas de la época, dada la situación de inestabilidad y desintegración en que se encontraba el Imperio Otomano y la intervención colonialista de las potencias europeas en sus territorios, además de las disputas de carácter religioso entre cristianos y musulmanes. Se suman a estas causas de expulsión poderosos factores de atracción, influyó en los inmigrantes la concepción de América como un lugar de prosperidad, es decir, la esperanza de que en territorio americano tendrían la oportunidad de mejorar su nivel de vida. Por otro lado, también resultó determinante el espíritu de aventura, especialmente en los pioneros, puesto que la partida fue producto de una iniciativa personal.

La corriente migratoria árabe se inicia aproximadamente en 1860 en América y en 1885 en Chile. La mayoría de los emigrantes eran hombres jóvenes y cristianos ortodoxos que provenían de Líbano, Siria y Palestina. El grupo más numeroso se estableció en Estados Unidos y el resto se distribuyó entre América Central y América del Sur, contribuyendo con ello a la formación culturalmente heterogénea de las naciones americanas.

Como consecuencia de la llegada de inmigrantes árabes a América, durante los siglos XIX y XX, se ha generado la literatura del mahyar (literalmente, “lugar de emigración o huida”), de esta manera, la escritura de los inmigrantes árabes instalados en América ha venido a constituir la denominada literatura mahyarí. Pedro Martínez Montávez señala que esta literatura se caracteriza por ser obra de autores expatriados y reflejar las circunstancias del emigrante, siendo sus principales motivos el sentimiento de desarraigo, la soledad debido a la partida, el recuerdo y la añoranza de la patria. En ella se expresa la condición escindida del emigrante, quien, por una parte, se identifica con la tierra de partida, pero, por otra, va adquiriendo de manera paulatina un sentimiento de pertenencia a la tierra de acogida.

Uno de los objetivos de esta literatura sería conectar a los chilenos, y yo agregaría a los latinoamericanos, con un origen o pasado ancestral arábigo a través de la experiencia del inmigrante como sujeto colectivo. Así lo plantea Rodrigo Cánovas:

“Estas escrituras consolidan un Yo individual de sesgo comunitario (provengo de tal lugar, mis ancestros son árabes, como los de mis paisanos), solo al precio de acomodarse y seducir a una segunda persona, la cual puede ser cercana (nietos, parientes, amigos), pero, sobre todo, bastante lejana con la experiencia de la inmigración árabes: los chilenos (...) Son ellos los que deben dar el pase a un origen remoto, los que deben grabarse una imagen en la memoria y hacer la conexión entre los turcos y una historia ancestral que ilumina sus existencias.” (Cánovas 155)

Memoria y testimonio

Considerando el título, esta novela publicada en 1942, se inscribe en la categoría de los denominados géneros referenciales, los cuales han sido definidos por Leonidas Morales como:

“Aquellos donde, al revés de lo que ocurre en los ficcionales como la novela, autor y sujeto de la enunciación (o “narrador”) coinciden: son el mismo. (...) En todos ellos el discurso opera, invariablemente, con un referente extratextual de diversa identidad: cultural, social, político, literario, artístico, biográfico, etc.” (Morales 11)

La memoria es un relato autobiográfico, escrito en retrospectiva, en el que una persona real narra acontecimientos relevantes en su vida, enmarcados en un contexto de orden social, político, cultural, etc. en los que ha participado o de los que ha sido testigo. Por este motivo los géneros referenciales adquieren la condición de documentos, es decir, constituyen fuentes de información para la reconstrucción de determinados momentos de la historia cultural.

Tanto en la primera parte de las Memorias –que corresponde a la niñez de Chuaqui en Homs, su aldea natal– como en la segunda, que se refiere a su vida de comerciante en Chile, se advierte como telón de fondo la situación política y social de Siria y Chile, respectivamente, a través de: la referencia a situaciones que forman parte del acontecer histórico (como la intervención de la potencias europeas en territorio otomano), las disputas entre musulmanes y cristianos, el proceso mismo de la emigración árabe a América, la revolución de los Jóvenes Turcos y la caída del régimen del Sultán Abdul Hamid, el terremoto de Valparaíso en 1906, entre otros acontecimientos. Chuaqui describe la vida cotidiana de una familia homsiense de la época, las costumbres, comidas típicas, bebidas, los ritos matrimoniales y fúnebres propios de la tierra de origen y luego repara en los hábitos y particularidades de la sociedad chilena. La novela tiene un marcado acento costumbrista en cuanto recrea al Chile del Centenario y el barrio santiaguino de San Pablo, Matucana y Estación Central.

Desde el punto de vista del sujeto, la escritura testimonial expresa no sólo experiencias individuales sino también colectivas, esto es, vivencias socialmente compartidas, abriendo el espacio de la escritura a un sujeto múltiple. De esta manera, Chuaqui se convierte en una voz representativa de aquellos árabes que llegaron a Chile en condición de inmigrantes durante el periodo que va desde 1885 hasta 1940 y que experimentaron situaciones similares a la suya durante el proceso de instalación: se desempeñaron como comerciantes, trabajando arduamente, y enfrentaron la discriminación y los prejuicios. Chuaqui es uno más de aquellos “turcos” inmigrantes que finalmente llegaron a sentirse profundamente arraigados a la patria que los acogió, desarrollando una doble identidad que los vincula tanto a la cultura ancestral árabe como a Chile, aquellos “turcos” que actualmente forman una importante colonia.

Estos géneros contienen una clara elaboración de un sujeto, puesto que el relato viene a constituirse en un medio que permite construir una vida, como señala Carlos Piña:

“Cuando alguien cuenta su vida, lo que tenemos entre manos es un discurso interpretativo –retazos de hechos dibujados por una perspectiva particular, selecciones y omisiones– y la construcción de una imagen, nunca la vida de esa persona. El relato de vida constituye en sí mismo, y en su totalidad, una interpretación, o mejor dicho, es un proceso en el cual fluyen un conjunto de interpretaciones.” (Narváez 31-32)

A través de la escritura el sujeto se re-construye como tal, lo cual implica un desdoblamiento del yo, quien se ve a sí mismo como en un espejo. En las Memorias el sujeto adulto recuerda su pasado, evocando su infancia en Homs, su venida a Chile y su inserción en la sociedad chilena, si bien este proceso implica una selección de episodios que al autor le interesa destacar. El discurso autobiográfico presenta la propia vida dotada de sentido, se trata entonces de una construcción a posteriori, en la que el sujeto elabora, a través de la escritura, una imagen para ser proyectada, así la identidad se define en la situación biográfica. Concretamente es con la escritura en español que el autor reafirma su identidad y pertenencia a una realidad distinta.

Identidad e integración

El objetivo de su escritura es recuperar el pasado árabe y, al mismo tiempo, contrarrestar la visión negativa que se tenía del árabe inmigrante, destacando valores positivos como el esfuerzo permanente por lograr asentarse en Chile. Una de las dificultades que tuvieron que enfrentar los árabes inmigrantes fue la denominada “turcofobia”, esto es, el sentimiento de rechazo hacia el extranjero de origen árabe y su desvalorización. Según Cánovas, Chuaqui habría desarrollado su vocación literaria para enfrentar esta situación y poder obtener la aceptación y el reconocimiento de la sociedad chilena.

“El deseo de reconocimiento se cristaliza aquí en convertirse en hombre de letras, alguien que maneje dos lenguas, pudiendo mediar tanto al interior de su comunidad de inmigrantes como entre dos culturas. Su vocación letrada le hace emprender tareas titánicas en su adolescencia: por ejemplo, tuvo la pretensión de componer un diccionario árabe-español, alcanzando a traducir un puñado de palabras; pero más adelante tradujo una novela árabe, pagó su publicación; fue asiduo suscriptor de revistas del Próximo Oriente y de periódicos de la colectividad editados en países vecinos, fue columnista para diarios paisanos de Buenos Aires y dueño de una imprenta y director de un periódico local bilingüe. No olvidemos que finalmente es autor de su vida, la cual leemos, situándose en los anales de las letras chilenas.” (Cánovas 60)

Efectivamente, desde su infancia en Homs, Chuaqui manifiesta interés por las letras, señala que tras aprender a leer su mayor placer fue la lectura, pues acostumbraba comprar “aquellos romances que tanto lo deleitaban” e incluso, durante las veladas, se los leía en voz alta a sus padres y a las visitas. De su familia era el único que sabía redactar cartas, por lo cual era él quien le escribía, a nombre de su abuela o de su madre, al tío Kamel, que ya se encontraba en América. Ya en Chile se suscribe a revistas del Próximo Oriente y a periódicos de la colectividad editados en países vecinos, se desempeña como columnista para diarios paisanos de Buenos Aires y llega a ser dueño de una imprenta y director de un periódico local bilingüe.

Es mediante la escritura que Benedicto Chuaqui expresa su integración a la sociedad chilena, asumiendo también –como escritor pionero en incorporar en la novela chilena el tema de la emigración árabe a América– la voz capaz de representar a los emigrantes árabes en Chile.

Conclusiones

Memorias de un emigrante tiene un carácter fundacional, puesto que es la primera novela que incorpora el tema de la emigración árabe en la narrativa hispanoamericana y, como tal, utiliza una forma referencial como la memoria para establecer que lo árabe también confluye en la construcción de lo americano. En este sentido, en Memorias de un emigrante es posible identificar el propósito de contribuir a la formación de la identidad hispanoamericana en general y chilena en particular, al señalar el componente cultural árabe como parte integrante de nuestra sociedad.

Considerando que en América “el modelo de escritura testimonial es fundamento en la construcción del discurso de identidad” (Narváez 20), el autor utiliza uno de los géneros referenciales asociados a la fundación de la literatura hispanoamericana para contribuir en la formación de la identidad y de la literatura tanto en Chile como en Hispanoamérica. Al respecto es central el planteamiento de Jorge Narváez: “El discurso literario latinoamericano se encuentra asentado en su “americanidad” en un modelo de escritura documental” (Nárvaez 10). Esta idea supone que la literatura que hoy llamamos hispanoamericana es de marcado acento referencial desde su fundación (considerando la Crónica de Indias, el Diario de Colón, la Carta de Pedro de Valdivia, etc.) y que el discurso documental latinoamericano es expresión de la construcción de su identidad.

El problema de la identidad en Memorias de un emigrante se resuelve con la aceptación de las costumbres chilenas y la completa integración a la sociedad, logrando la conciliación entre el sentimiento de pertenencia a Chile y la recuperación del origen árabe. A través del género de la memoria el autor se propone instalar lo arábigo como un componente más de la heterogeneidad cultural que caracteriza al ser hispanoamericano. La construcción de la identidad se lleva a cabo mediante un proceso escritural, en el cual ésta se fija mediante la transcripción de los recuerdos bajo la forma genérica de la memoria. Chuaqui obtiene la consolidación de su identidad, primero, en la adquisición de la lengua del país de acogida y el dominio de las lenguas árabe y española, y luego, en la situación de escritura de sus memorias.

Es posible advertir la intención de inscribir la experiencia de la conservación y pérdida paulatina de las costumbres y tradiciones árabes –derivada del proceso de asimilación de otra cultura– en la literatura latinoamericana. Para obtener reconocimiento y trascendencia, la narración adopta la forma de testimonio. En definitiva, se escribe para ser aceptado, para ser integrado a la tradición literaria chilena e hispanoamericana.


Fuentes Citadas

Cánovas, Rodrigo: “Voces inmigrantes en los confines del mundo: de los árabes.” Anales de Literatura Chilena. Año 7, Diciembre 2006, N° 7, pp.153-170. http://www.uc.cl/letras/plano/html/pdf_revistas/anales/a7_10.pdf

Chuaqui, Benedicto: Memorias de un emigrante. Santiago de Chile: Nascimento, 1957.

Martínez Montávez, Pedro: “Literatura del Mahyar”. Introducción a la literatura árabe moderna. Madrid: Almenara, 1974.

Morales, Leonidas: La escritura de al lado. Géneros referenciales. Santiago de Chile: Cuarto Propio, 2001.

Narváez, Jorge (editor): La invención de la memoria. (Actas). Santiago de Chile: Pehuén, 1988. “Prólogo”. “El estatuto de los textos documentales en América Latina.”

Piña, Carlos: “Verdad y objetividad en el relato autobiográfico.” En: Narváez, Jorge (editor): La invención de la memoria. (Actas). Santiago de Chile: Pehuén, 1988.

Fuentes Consultadas

Agar, Lorenzo: El mundo árabe y América Latina. Madrid: Libertarias/Prodhufi, 1997.

Olguín, Myriam y Peña, Patricia: La inmigración árabe en Chile. Santiago de Chile: Instituto Chileno-Árabe de Cultura, 1990.

Samamé, María Olga: “Transculturación, identidad y alteridad en novelas de la inmigración árabe hacia Chile.” Revista Signos N° 53, volumen XXXVI, primer semestre 2003. http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-09342003005300004&lng=es&nrm=iso&tlng=es

­­­­­­­­_________________: “Presencia árabe en la literatura hispanoamericana: el caso de Chile.” http://publicaciones.casaarabe-ieam.es/textos_de_casa_arabe/20080609samame_ES.pdf

_________________: “Producción literaria de los descendientes árabes en Chile y en las Américas.”

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